Antes de comprar una máquina conviene tener claro para qué la vas a usar. No es lo mismo coser en casa de vez en cuando que abrir un taller de confección.
Máquina doméstica: versátil y fácil de usar
Es la mejor opción si coses en casa, haces arreglos, manualidades o recién estás aprendiendo.
- Trae varias puntadas en una sola máquina: recta, zigzag, ojal y decorativas.
- Es liviana y portátil, y se guarda fácil.
- Funciona a una velocidad moderada, ideal para aprender.
Si vas a coser jean o telas gruesas con frecuencia, busca una línea Heavy Duty, que tiene más fuerza.
Máquina industrial: velocidad y resistencia
Está pensada para producir: talleres, emprendimientos de confección y fábricas.
- Hace un solo tipo de costura, pero muy rápido y durante muchas horas seguidas.
- Cada operación usa su máquina: recta para unir, overlock para sobrehilar los bordes y recubridora para bastas en tejido de punto.
- Los modelos actuales con motor ahorrador (Direct Drive) son silenciosos y consumen menos energía.
Preguntas que debes hacerte antes de comprar
- ¿Qué telas voy a coser? Livianas, jean, licra o cuero.
- ¿Cuántas horas al día? Si son muchas, conviene una industrial.
- ¿Qué prendas voy a hacer? Para camisetas y ropa deportiva vas a necesitar una overlock, y más adelante una recubridora.
- ¿Tengo servicio técnico cerca? Una máquina sin mantenimiento dura mucho menos.
Nuestra recomendación
Para empezar un taller pequeño, la combinación más común es una recta industrial y una overlock. Con ellas puedes hacer la mayoría de prendas. Después puedes sumar una recubridora.
Mira nuestras máquinas domésticas y máquinas industriales. En el catálogo puedes usar el botón Comparar para ver dos o tres modelos lado a lado.